Una casona en Polanco, doce manos y una obsesión por hacer las cosas bien

Nacariva Beauty Studio abrió en 2017 con dos sillas, una lámpara de aumento prestada y una lista de espera hecha en un cuaderno. Ximena Alcalá venía de nueve años en clínicas dermatológicas y estaba cansada de una industria que vendía milagros. Quería un lugar donde se dijera la verdad: qué se puede lograr, en cuántas sesiones y a qué costo real.
Hoy ocupamos una casona de los años cuarenta restaurada con cantera, barro de Oaxaca y madera de parota. Cuatro cabinas privadas, dos estaciones de color, un área de manos con extracción de aire y una pequeña tienda al frente.
Nada de música a todo volumen ni ventas cruzadas. Si no necesitas un tratamiento, te lo decimos.
Cómo trabajamos
20 minutos de análisis con lámpara de aumento, historial de productos y objetivos reales.
Recibes por WhatsApp el número de sesiones, el intervalo y el costo total antes de empezar.
Una clienta por especialista. No agendamos dos servicios encima del mismo horario.
Te escribimos para saber cómo respondió tu piel o tu color y ajustar el plan si hace falta.
Higiene
Autoclave clase B con registro por ciclo, kits individuales sellados y bitácora de limpieza a la vista de quien la pida.
Formación
Cada especialista dedica 40 horas al año a capacitación certificada, pagada por el estudio.
Sostenibilidad
Programa de retorno de envases, toallas de algodón lavable y proveedores libres de crueldad animal.